viernes 7 de enero de 2011

¿Quien teme al internet feroz?

Parece que el nuevo año nos ha pillado miedosos con lo digital. O por lo menos precavidos. El caso es que en pocos días han aparecido algunos post de diferentes autores y con perspectivas variadas que nos alertan sobre determinados usos y abusos relacionados con intenet y los medios sociales.

Por gentileza de Manuel Gross (@manuelgross) me llega la referencia del post ¿Qué le está haciendo internet a tu cerebro? de Le Petite Claudine que se hace eco del libro The Shallows: What the Internet Is Doing to Our Brains de Nicholas Carr. La tesis es que un uso continuado de internet nos puede volver hiperactivos y nos lleva a adoptar un modelo de pensamiento superficial, basado en decisiones instantáneas y la falta de concentración.

Andrés Pérez Ortega (@marcapersonal) en su post ¿Cuanto te cuesta estar en la red? nos avisa que construir una reputación digital no sale gratis aunque para ello utilicemos recursos gratuitos: la inversión es en tiempo. Tiempo que no es en absoluto despreciable y que le renta más a terceros, los propietarios de las redes sociales, que a nosotros mismos. Termina con una frase palmaria digna de enmarcar: Si no estás pagando por algo, no eres el cliente, eres el producto.

En otro orden de cosas Dyanna Meyer nos pone sobre aviso de El peligro de las redes sociales en la relación de pareja. Esta terapeuta comenta que cada vez más parejas solicitan su ayuda por problemas derivados del uso de las redes sociales. Lo cierto es que el asunto puede llegar a mayores: recientemente leíamos en Republica.es que una mujer del estado de Indiana (Estados Unidos) ha apuñalado a su novio por no dejarle ver su perfil de Facebook.

Y es que internet hay que tomárselo con más cuidado de lo que parece, porque según un estudio realizado por el International Center for Media and the Public Agenda y el Salzburg Global Seminar’s Salzburg Academy on Media and Global Change, la gente que utiliza medios sociales, frecuentemente presenta síntomas similares a los adictos a las drogas y el alcohol. Ahí es nada. Socioadictos.

En este escenario, es normal que Rosaura Ochoa concluya que la tendencia digital para 2011 es ... desconectarse. Rosaura coincide de alguna manera con el análisis de Nicholas Carr y nos recuerda que los mejores momentos creativos suceden cuando tenemos el tiempo y el espacio mental para tomar un pensamiento y seguirlo a donde nos lleve, por lo que es necesario desconectarse para ir en busca de la reflexión y la innovación.

Así que, si has sido capaz de llegar a este punto, mejor apagas el aparato y te dedicas a algo más analógico. Tu cerebro, tu tiempo, tu pareja, tu salud mental y tu creatividad te lo agradecerán. Que no es poca cosa.

martes 21 de diciembre de 2010

Sin ser para tanto, mejor que no se haya aprobado la ley Sinde

Momento de la votación de la ley de Economía Sostenible, en la
Comisión de Economía del CongresoEFE/Chema Moya
La verdad es que hasta ahora me había mantenido al margen del debate de la denominada ley Sinde, es decir, de la disposición final primera (pág. 95-99) del anteproyecto de ley de Economía Sostenible. Más que nada porque no me había documentado e informado suficientemente. Pero me ha llamado la atención la unanimidad que he encontrado en contra de la ley en mi blogosfera / tuitesfera de referencia. Y la virulencia general de las opiniones. Por defecto, desconfío de estos fenómenos de estampida. Y he acabado leyendo la famosa disposición.

El tema es sencillo. Se modifica la ley de propiedad intelectual para crear una Comisión de Propiedad Intelectual, una de cuyas funciones es la salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual frente a su vulneración por los responsables de servicios de la sociedad de información. Para ello podrá adoptar las medidas para que se interrumpa la prestación de un servicio de la sociedad de la información o para retirar los contenidos que vulneren la propiedad intelectual por parte de un prestador con ánimo de lucro, directo o indirecto, o de quien pretenda causar un  daño patrimonial. La ejecución de estas resoluciones, en cuanto puedan afectar a los derechos y libertades garantizados en el artículo 20 de la Constitución, requerirá de la previa autorización judicial, de acuerdo con el procedimiento regulado en el artículo 122 bis de la Ley reguladora de la Jurisdicción Contenciosos Administrativa.

En esta línea, corresponderá a los Juzgados Centrales de lo contencioso administrativo autorizar, mediante auto, la ejecución de la resoluciones adoptadas por la Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual para que se interrumpa la prestación de servicios de la información o para que se retiren contenidos que vulneren la propiedad intelectual.

El procedimiento será el siguiente. Acordada la medida por la Comisión, se solicitará del Juzgado competente la autorización para su ejecución. En el plazo improrrogable de cuatro días siguientes a la notificación de la resolución por la Comisión y poniendo de manifiesto el expediente, el Juzgado convocará al representante legal de la Administración, al Ministerio Fiscal y a los titulares de los derechos y libertades afectados o a la persona que éstos designen como representante a una audiencia en la que, de manera contradictoria, oirá a todos los personados y resolverá mediante auto autorizando o denegando la ejecución de la medida.

¿Es para tanto la bronca que se ha montado? Pues no tanto si hablamos de la ley en sí misma, pero sí de algunas de sus implicaciones y, sobre todo, de la deriva que este tipo de iniciativas pueda tomar en el futuro. Básicamente la argumentación contra las medidas que se pueden adoptar para garantizar la salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual en el medio digital, es decir, la descarga gratuita y no consentida de contenidos sujetos a derechos de autor, es que para garantizar estos, es necesario vulnerar otros más importantes y que afectan a muchas más personas. Básicamente estamos hablando de los mencionados derechos y libertades garantizados en el artículo 20 de la Constitución y de la neutralidad de la red. Pero no es el caso.

Otra cosa es la celeridad del procedimiento: plazo improrrogable de cuatro días. Teniendo en cuenta el lentísimo funcionamiento de la administración de justicia en España, dar tal prioridad a estos casos frente a muchos otros que, desde mi punto de vista, son de mucha mayor importancia, representa un privilegio intolerable que se concede a sociedades de gestión de derechos de autor e industrias de contenidos en detrimento del resto de la ciudadanía.

Y luego está el famoso argumento de que no se pueden poner puertas al mar. Es decir, que estas medidas no van a servir de nada. Ignacio Escolar lo explica en su post Esfuerzos inútiles. Con esto estoy completamente de acuerdo. Como coincido también en que las industrias de contenidos, en este escenario, están sustentadas sobre modelos de negocio obsoletos que tarde o temprano van a tener que cambiar. Pero tendrán que caer del guindo. Y mientras tanto, tenemos un problema y corremos un riesgo.

El problema es todo el tiempo y esfuerzo que estamos perdiendo y vamos a seguir perdiendo en estas batallas. Todos. Pero sobre todo los poderes públicos y, especialmente, el judicial. Y el riesgo es que las sociedades de gestión de derechos y las industrias de contenidos, percibiendo la inutilidad de esta ley, presionen para adoptar nuevas medidas que, estas sí, vulneren nuestros derechos y la neutralidad de la red. De alguna manera, estamos abriendo la espita.

Con lo cual, felicitémosnos porque la ley no haya sido aprobada y mantengámonos alerta para que no se apruebe en el futuro.

viernes 15 de octubre de 2010

Las AAPP vascas son hoy por hoy un lastre para nuestras empresas

A través del boletín Ze Berri? de la Diputación Foral de Gipuzkoa, accedo al informe Índice de Competitividad Regional de la Unión Europea 2010. Como cuando vemos una foto de un grupo de gente, lo primero que se nos ocurre es buscarnos a nosotros mismos. Pues bien, Euskadi aparece en la posición 112 de las 268 regiones europeas. No está mal. Pero tampoco es para echar cohetes.

Para buscar una referencia de comparación más cercana diremos que por delante aparecen Madrid (56) y Cataluña (103). Algo por detrás de Euskadi aparece Navarra (156). España en conjunto aparece en la posición 14 del ranking de países, habiendo perdido una posición con respecto a 2009.

Hilando fino, si nos fijamos en los diferentes factores que se analizan, la mayor alegría la encontramos en el factor Educación superior y aprendizaje a lo largo de la vida en el que Euskadi aparece en la posición 36 del ranking. Por detrás quedan Madrid (44), Navarra (92) y Cataluña (132). De hecho, el informe destaca que Euskadi es la región europea con mayor porcentaje de población con estudios superiores.

En cuanto a otros factores, Euskadi aparece en la posición 81 en Salud por detrás Madrid (7), Melilla (19), Cantabria (45), Cataluña (46) y Navarra (59). Quien nos ha visto y quien nos ve. En Tamaño del mercado, Euskadi aparece en la posición 63 por detrás de Madrid (10) y Cataluña (36). Aquí la demografía es determinante. En Innovación, Euskadi aparece en la posición 88 detrás de Madrid (57) y por delante Navarra (103) y Cataluña (124). No está mal, pero sin alegrías.

Resulta deprimente mirar el factor Business Sophistication que viene a medir la productividad y la capacidad de respuesta a presiones competitivas. Aquí ocupamos la posición 164, por detrás de Madrid (23), Cataluña (44), Valencia (128) y Andalucía (159). Malo malo.

Pero lo que más me ha decepcionado como profesional que trabaja en el ámbito público es la posición de Euskadi en el factor Instituciones que mide el impacto de las Administraciones Públicas sobre la competitividad. Pues bien, aquí aparecemos en la posición 158, por detrás de Madrid (56), Castilla la Mancha (83), Cataluña (113) y Castilla y León (120).

Comparando la posición en los diferentes factores, podemos afirmar que hoy en día las Administraciones Públicas representan un lastre para nuestras empresas. Quizás sea nuestra complicada estructura institucional confederal, quizás la productividad en el trabajo público, quizás un enfoque desacertado de las políticas emprendidas. Habrá que estudiarlo y hacer algo al respecto.

jueves 30 de septiembre de 2010

Como arrancar los motores de la transformación en las AAPP

He leído con mucho interés el post Cómo reinventar la administración pública del blog Supervivencia Directiva. El autor achaca el funcionamiento actual de las AAPP a un sistema organizativo desfasado y defiende la tesis de que sólo a través del talento y el liderazgo de los trabajadores públicos, será posible transformar las Administraciones Públicas.

Por el camino hace un repaso histórico de iniciativas políticas para transformar las AAPP y concluye que ésta es una expectativa que nunca se cumple.

A medida que iba leyendo el texto, crecía en mi la expectativa de que el autor concluiría explicando de qué modo el talento y la profesionalidad de los empleados públicos sería capaz de transformar sus organizaciones, triunfando donde no lo han hecho las iniciativas políticas que describe. Y lo que encuentro es la descripción de lo que denomina motores del cambio:
  • Gestionar el desempeño y potenciar el talento innovador.
  • Desarrollar el liderazgo de mandos y directivos.
  • Crear culturas más innovadoras.
Hombre, claro que sí. En esto es fácil coincidir. Pero la cuestión clave que acaba eludiendo el post, es cómo arrancar en la práctica estos motores. Y desde mi punto de vista por muy talentosos y profesionales que sean nuestros trabajadores públicos, que muchos de ellos lo son, solos no lo van a poder hacer. Porque continuamente seguirían chocando una y otra vez con esta cultura burocrática y jerárquica que no dispone de mecanismos para premiar el esfuerzo y el talento.

Poner en marcha esos motores requiere un cambio en profundidad de la Función Pública. Y un cambio así solo se puede llevar a cabo desde un liderazgo político decidido. Me temo que por frustrados que podamos estar, no queda otro remedio. Y propondría abandonar ese discurso antipolíticos tan común. Que, por otra parte, está al filo de lo antidemocrático. Porque si los políticos evitan abordar un cambio en profundidad de la Función Pública es fundamentalmente por el inmenso desgaste que les puede suponer el más que previsible conflicto con ... los trabajadores públicos.

martes 29 de junio de 2010

El conocimiento no es un valor innovador

El Libro Verde Hacia una Sociedad Vasca 2030 basada en Valores Innovadores difundido por Innobasque como propuesta de debate, citaba el conocimiento como uno de los cuatro valores innovadores a promover. Suena correcto, difícilmente nadie va a discutir su relevancia a efectos de lograr una sociedad innovadora.

O sí. En el post El pequeño y sucio secreto de la gestión Gary Hamel nos alerta sobre la naturaleza efímera del conocimiento.

"En un mundo de conocimiento de consumo general, los rendimientos van a las empresas que pueden generar conocimientos no estándar."

"En todas las industrias, hay cantidad de conocimientos críticos que se han commoditizado, y el resto pronto lo hará. Lo que importa hoy es la rapidez con que una empresa puede generar nuevas ideas y construir nuevos conocimientos del tipo que realza el valor del cliente."

El Libro Verde califica el conocimiento como el recurso clave, la materia prima del proceso innovador e indica explícitamente que el conocimiento ha de ser anterior a la innovación. El punto de vista de Gary Hamel es interesante porque cambia el orden de los factores: la innovación consiste precisamente en generar conocimiento nuevo. El conocimiento es un producto de la innovación, no su materia prima. Quizás no un producto final, pero producto al fin y al cabo.

No obstante algo de eso subyace en el propio Libro Verde cuando entre diferentes tipos de conocimiento, identifica el que denomina conocimiento continuo. Y de hecho, en la síntesis o definición final del conocimiento como valor, aparece acompañado del aprendizaje continuo.

Sin referirse específicamente a la innovación, tampoco Seth Godin piensa que el conocimiento en bruto, por sí solo, pueda ser considerado un activo imprescindible para una compañía o profesional. Este es un extracto de su libro ¿Eres imprescindible?.

"La profundidad de conocimiento por sí sola no basta. La Wikipedia y el conocimiento compartido que nos aporta Internet hacen que el conocimiento de campo por sí sólo valga hoy significativamente menos. Hoy en día, si lo único que puedes ofrecer son muchos conocimientos de los que aparecen en los libros de consulta, eres un perdedor, porque Internet sabe mucho más que tú."

"La profundidad de conocimiento combinada con un buen criterio vale mucho. La profundidad de conocimiento combinada con técnicas de diagnóstico o con una perspicacia bien matizada también vale mucho. En cambio, con el conocimiento por sí solo, me resulta mucho más barato y rápido consultar a un experto por Internet."

E ilustra sus afirmaciones con las divergentes trayectorias que, partiendo de similar situación, siguieron las empresas dirigidas por Rick Wagoner y Alan Mulally. El primero, aun siendo un perfecto conocedor del sector automovilístico y de la cultura de General Motors, no en vano toda su brillante trayectoria se había desarrolado en esta compañía, no supo evitar su quiebra. Sí lo supo hacer Alan Mulally en Ford, aun cuando llegó desde Boeing con un completo desconocimiento del sector y de la empresa. Todo el conocimiento de Wagoner no sirvió de nada, al contrario que la visión clara y las dotes de liderazgo de Mulally.

Lo cierto es que me resulta difícil de asumir el conocimiento como valor para la innovación. Decir que el conocimiento es necesario para la innovación es una obviedad. Es como decir que los globos necesitan el aire para volar. Ahí no está la clave. Una empresa puede atesorar toneladas de conocimiento, esto nunca ha faltado en las buenas empresas de siempre, y sin embargo ser absolutamente conservadora en cultura, enfoque y visión. Los valores son lo que nos mueve a la acción, lo que nos tiene que guiar y estimular en el difícil proceso creativo y de transformación.

viernes 25 de junio de 2010

Un feliz coleccionista de fracasos

Es común que personajes del ámbito del deporte rentabilicen su experiencia en materia de liderazgo y gestión de grupos ofreciendo formación y asesoramiento a directivos. Recordamos a Jorge Valdano y su empresa Make a team.

El argentino Marcelo Bielsa, actual seleccionador de Chile, no es un personaje cualquiera. También ofrece charlas a directivos. Aquí van algunas perlas que extraigo de la columna Bielsa contra España del escritor chileno Arturo Fontaine en El País:

"Me doy cuenta de que no necesito saber tanto"; "los instintivos son tan efectivos como los perseverantes"; "no solo hay que hacer lo que conviene, sino también lo que da tranquilidad"; "lo más común es que suceda lo que nos merecemos"; "si no disfrutamos el recorrido, la llegada no produce placer"; "si no quisiera a mis jugadores, sería imposible ganar"; "siempre se debe saber qué es lo que no se sabe"; "el líder busca ser interpretado más que obedecido"; "el buen trabajo es lo que despierta la adhesión".

Pero al final agrega "todo se acaba ante el fracaso". No en vano, Bielsa se define como un coleccionista de fracasos. Aunque no le importa mucho:

Pero el éxito y la felicidad no funcionan como sinónimos. Soy un especialista en fracasos y sé perfectamente que las adhesiones se pierden cuando se acaba el éxito. Hay gente exitosa que no es feliz, y gente feliz que no necesita del éxito. El éxito es una excepción y no un continuo.

La indiferencia ante el éxito y el fatalismo de Bielsa, me traen a la memoria el poema de otro argentino genial, Jorge Luis Borges:

Supiste que vencer o ser vencido
son caras de un Azar indiferente,
que no hay otra virtud que ser valiente
y que el mármol, al fin, será el olvido.

jueves 17 de junio de 2010

Un linchpin hablador que además destaca y hace el trabajo que importa

En su post Amplifying the lizard brain, Seth Godin hace una muy breve descripción de lo que debe hacer lo que él denomina un eje (linchpin), un profesional adecuado para los tiempos que corren: hablar, destacar y hacer el trabajo que importa. Hablar.

Eso es exactamente lo que ha hecho Luis Aragonés. Ha hablado de lo que entiende y de lo que le piden que hable. Ha dado su opinión sobre el planteamiento y el desarrollo del partido de fútbol que disputó y perdió contra pronóstico la selección española en su debut en la Copa del Mundo de Sudáfrica. No en vano Luis está en el torneo como comentarista de Al Jazeera.

Ocurre que Luis es el anterior seleccionador y artífice del actual equipo, de su estilo de juego y de sus triunfos. Por este motivo su opinión crítica ha molestado mucho a la federación y al actual cuerpo técnico. Luis Aragonés no ha sido diplomático ni elegante, pero tampoco ofensivo o descortés. Pero algunos medios han amplificado las palabras de Luis para poner en cuestión al actual seleccionador, sin asumir la responsabilidad de la crítica. De paso Luis ha sido presentado como un personaje mezquino y rencoroso.

Quizás Luis tengo algo de ésto, nunca ha sido una persona ejemplar, pero lo que sí ha sido en los últimos años es un técnico y un comentarista valiente, alguien que ha seguido su criterio contra viento y marea, como cuando prescindió en la selección de Raul, el jugador español más influyente de la última década, sin importarle salir de su zona de confort y exponerse a la crítica generalizada. Luis no sólo habla, sino que también destaca y es capaz de hacer el trabajo que importa. Un auténtico linchpin, una de esas personas capaz de lograr cosas que a priori a muchos se les antojan utópicas. Como que la selección española de fútbol gane una Eurocopa.

Por cierto. La situación de la selección española de fútbol tras este primer partido del mundial, me resulta familiar. Un equipo aclamado y superfavorito que afronta un nuevo torneo con un entrenador diferente del que le condujo a sus triunfos anteriores y cosecha malos resultados en sus primeros partidos. Todo esto sucedió hace casi un año con la selección española de baloncesto en el campeonato de Europa. Y al final ganó el torneo arrasando literalmente a sus sucesivos rivales en cuartos, semifinal y final.