En uno de los mejores post que he leído últimamente, Management’s Dirty Little Secret - How to Increase Employee Engagement, Gary Hamel analiza una encuesta internacional sobre la implicación de los trabajadores con sus empresa, cuyos resultados son francamente desalentadores. A su juicio las causas pueden ser tres: que los directivos no conocen esta circunstancia, que la conocen pero no les importa o que la conocen y les importa, pero no son capaces de hacer nada al respecto. Profundiza especialmente en la segunda causa y basándose en el ejemplo de Apple, concluye que el conocimiento rápidamente se convierte en una commodity y lo que realmente proporciona ventajas competitivas es la capacidad de generar nuevas visiones y construir nuevo conocimiento, para lo que se requieren empleados proactivos, creativos y entusiastas. Es muy explícito al afirmar la necesidad de pasar de una economía del conocimiento a una economía de la creatividad.
Estos conceptos son más fáciles de enunciar que de aplicar, porque como dice Seth Godin en otro buen post, Fear of bad ideas, no se pueden tener buenas ideas, a menos que se esté dispuesto a generar una gran cantidad de ideas malas. Pero a pesar de las pérdidas de tiempo y dinero desarrollando ideas que posteriormente se demuestran fallidas, los que se arriesgan a hacerlo tienen mucho más éxito que los que no tienen ninguna idea.
No hay ninguna fórmula infalible para cribar en un primer momento las ideas malas. Nancy Duarte, consejera delegada de Duarte Design, firma líder a nivel mundial en diseño de presentaciones, entre cuyos clientes se encuentra Al Gore y las principales empresa de Silicon Valley, nos aporta en el libro Presentación Zen de Garr Reynolds algunas claves sobre la manera de conducir procesos creativos basados en tormentas de ideas. Lo importante en una primera etapa es generar muchas ideas en poco tiempo. A veces las ideas vienen de forma inmediata, pero hay que evitar ponerse a trabajar con la primera cosa que venga a la mente. Es necesario esforzarse y obligarse a pensar muchas mas ideas. Se requiere tenacidad y disciplina, especialmente cuando se tiene la impresión de haber resuelto el problema al primer intento. A juicio de Nancy las ideas verdaderamente buenas aparecen frecuentemente después de que cuatro o cinco ideas hayan ocupado la posición de cabecera.
Después de generar muchas ideas, es necesario identificar aquellas que mejor se alinean con los objetivos perseguidos o que responden de manera más directa a las necesidades planteadas. Es muy importante huir de ideas simplonas y lugares comunes, que, habitualmente, son un intento de evasión. Es también muy importante seleccionar aquellas ideas que puedan funcionar, no sólo las que sean más fáciles de implementar. Y todas las opiniones que nos puedan dar al respecto nuestros colegas son bienvenidas.
miércoles 23 de diciembre de 2009
miércoles 16 de diciembre de 2009
Desde Chile: el impacto de la Contratación Electrónica sobre las pymes y el empleo
Excelente descubrimiento el blog del chileno Alejandro Barros. Entre los post que más me han llamado la atención destaco Chilecompra y PyMEs: Enseñar a pescar!, que incide de lleno en la materia en la cual llevo trabajando los últimos cuatro años: la Contratación Pública Electrónica.
El blog analiza sobre la base de la experiencia de ChileCompra, que ha pasado a llamarse Mercado Público, el impacto positivo de la Contratación Electrónica sobre las Pymes y el empleo. Destaco las conclusiones a las que llega Alejandro:
El blog analiza sobre la base de la experiencia de ChileCompra, que ha pasado a llamarse Mercado Público, el impacto positivo de la Contratación Electrónica sobre las Pymes y el empleo. Destaco las conclusiones a las que llega Alejandro:
- Los mercados electrónicos democratizan dicho mercado. Hoy existe una mayor participación de las pequeñas y medianas empresas vendiendo sus productos y servicios al estado.
- Los mercados públicos electrónicos afectan directamente el empleo y son una política efectiva proempleo.
Confiamos en que nuestros resultados en la Contratación Electrónica del Gobierno Vasco sean en no mucho plazo tan espectaculares como los de nuestros colegas chilenos. Quizás podría ayudar que la Contratación Electrónica, como ya lo es en Chile, tenga carácter obligatorio.
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Chile,
Contratación Electrónica
lunes 14 de diciembre de 2009
La escuela Asimov de gobierno abierto
Han pasado ya bastantes años desde que leí por primera vez la trilogía de la fundación (Fundación, Fundación e imperio, Segunda fundación) de Isaac Asimov. En realidad ya han pasado muchos años desde que la leí por última vez. La primera lectura de la trilogía impactó sobre mi mente adolescente, grabando a hierro candente una serie de conceptos que aun no he olvidado del todo. Entre ellos recuerdo especialmente las tres leyes de robótica y la psicohistoria. Cuando posteriormente estudié mecánica cuántica pude ver que la psicohistoria extendía de alguna manera a las personas el concepto estadístico que esta rama de la física aplica a los electrones. La trilogía también me dejó bien claro el papel de misioneros y mercaderes en la conquista de nuevos territorios, tan importante como el de los guerreros.
El encanto se rompió cuando leí la primera de las secuelas, creo que se titulaba Los límites de la fundación, que escribió el propio Asimov treinta años después de la trilogía original. No sé si en secuelas posteriores matizó el mensaje de esta primera, pero yo decepcionado ya no leí ninguna más. La moraleja de esta continuación venía a decir que los hombres por sí solos eran incapaces de conseguir una sociedad próspera y feliz, y que sólo el dominio de las máquinas, al servicio del hombre, pero mandando al fin y al cabo, sería capaz de garantizar una sociedad así. Esa falta de confianza en el hombre me resultó descorazonadora. Me dejó perplejo, desconcertado, decepcionado, desilusionado y, sobre todo, enfadado. Nunca más volví a leer una palabra de Asimov.
Pues ahora parece que Asimov ha creado escuela entre teóricos y constructores de administraciones abiertas. Al furor despertado por el concepto de gobierno como plataforma acuñado por Tim O'Reilly ha seguido la Directiva sobre Gobierno Abierto de la administración Obama. O'Reilly preconiza el self-service, que se liberen los datos públicas para que ciudadanos y empresas se sirvan a sí mismos. Y la directiva, en la misma línea, ofrece recomendaciones detalladas sobre la reutilización de datos públicos mientras que en temas como la participación y la colaboración es mucho menos concreta y simplemente deja autonomía a las diferentes agencias para que experimenten.
Y es que el tema de la reutilización de datos públicos es la parte más fácil y con menor potencial transformador del gobierno abierto. En realidad son proyectos de naturaleza estrictamente tecnológica que no requieren que personas se comuniquen, colaboren y participen en un proyecto común. Sólo es necesaria la implicación de ciudadanos y empresas para desarrollar aplicaciones. Pero con publicitar la iniciativa y premiar los mejores desarrollos es suficiente. Estos proyectos no abordan el factor clave, el realmente transformador y revolucionario de la administración abierta: la participación y la colaboración entre personas de dentro y fuera de la administración. Y cuanto más cercanas las personas, menos confianza se deposita en ellas. La literatura abunda en potenciar, implicar y comprometer a ciudadanos y empresas. Pero no lo hace en la misma medida con relación a los trabajadores públicos, cuando en realidad deben ser éstos la cara, lo ojos, los oídos y la boca de cualquier administración que desee abrirse hacia afuera.
El planteamiento es correcto si se buscan iniciativas que aporten resultados rápidos y sin grandes esfuerzos, en paralelo con acciones a largo plazo que empiecen por buscar el compromiso de los trabajadores públicos a la par que la implicación de ciudadanos y empresas. En caso contrario tenemos la que llamo escuela Asimov de administración abierta, la de la plataforma de O'Reilly y la reutilización de datos públicos como único camino. Escuela que en realidad aplica el eterno método Lampedusa: que todo cambie para que todo siga como está.
El encanto se rompió cuando leí la primera de las secuelas, creo que se titulaba Los límites de la fundación, que escribió el propio Asimov treinta años después de la trilogía original. No sé si en secuelas posteriores matizó el mensaje de esta primera, pero yo decepcionado ya no leí ninguna más. La moraleja de esta continuación venía a decir que los hombres por sí solos eran incapaces de conseguir una sociedad próspera y feliz, y que sólo el dominio de las máquinas, al servicio del hombre, pero mandando al fin y al cabo, sería capaz de garantizar una sociedad así. Esa falta de confianza en el hombre me resultó descorazonadora. Me dejó perplejo, desconcertado, decepcionado, desilusionado y, sobre todo, enfadado. Nunca más volví a leer una palabra de Asimov.
Pues ahora parece que Asimov ha creado escuela entre teóricos y constructores de administraciones abiertas. Al furor despertado por el concepto de gobierno como plataforma acuñado por Tim O'Reilly ha seguido la Directiva sobre Gobierno Abierto de la administración Obama. O'Reilly preconiza el self-service, que se liberen los datos públicas para que ciudadanos y empresas se sirvan a sí mismos. Y la directiva, en la misma línea, ofrece recomendaciones detalladas sobre la reutilización de datos públicos mientras que en temas como la participación y la colaboración es mucho menos concreta y simplemente deja autonomía a las diferentes agencias para que experimenten.
Y es que el tema de la reutilización de datos públicos es la parte más fácil y con menor potencial transformador del gobierno abierto. En realidad son proyectos de naturaleza estrictamente tecnológica que no requieren que personas se comuniquen, colaboren y participen en un proyecto común. Sólo es necesaria la implicación de ciudadanos y empresas para desarrollar aplicaciones. Pero con publicitar la iniciativa y premiar los mejores desarrollos es suficiente. Estos proyectos no abordan el factor clave, el realmente transformador y revolucionario de la administración abierta: la participación y la colaboración entre personas de dentro y fuera de la administración. Y cuanto más cercanas las personas, menos confianza se deposita en ellas. La literatura abunda en potenciar, implicar y comprometer a ciudadanos y empresas. Pero no lo hace en la misma medida con relación a los trabajadores públicos, cuando en realidad deben ser éstos la cara, lo ojos, los oídos y la boca de cualquier administración que desee abrirse hacia afuera.
El planteamiento es correcto si se buscan iniciativas que aporten resultados rápidos y sin grandes esfuerzos, en paralelo con acciones a largo plazo que empiecen por buscar el compromiso de los trabajadores públicos a la par que la implicación de ciudadanos y empresas. En caso contrario tenemos la que llamo escuela Asimov de administración abierta, la de la plataforma de O'Reilly y la reutilización de datos públicos como único camino. Escuela que en realidad aplica el eterno método Lampedusa: que todo cambie para que todo siga como está.
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Reutilización
martes 8 de diciembre de 2009
Presentar y saber descartar
Hace tiempo que tengo la impresión de que las presentaciones que elaboramos y utilizamos los consultores dejan mucho que desear. Raramente nos encontramos con una presentación que acompañe y potencie el discurso del ponente. Lo habitual es que repita en texto y datos lo que dice éste, haciéndonos perder interés en el mensaje oral para acabar forzando la vista en leer y comprender el contenido de las diapositivas. En algunos eventos, comúnmente los organizados en torno al concepto 2.0, es posible ver presentaciones diferentes. Pero no son muchas.
Por eso cuando recientemente tuve noticia de que el libro Presentación Zen de Garr Reynolds había sido traducido al castellano, no dudé en encargarlo. Una corta disgresión: llama la atención la cantidad de menciones y referencias al Zen, así como ideas influidas por esta forma de pensamiento que se encuentran en la actual literatura sobre management y, particularmente, sobre productividad personal; lo atribuyo a los estragos del estrés en esta carrera loca por la competitividad, a la necesidad de tranquilidad y reposo como requerimiento imprescindible para la creatividad, la innovación y para, sencillamente, hacer bien las cosas.
Volviendo al tema del libro, lo cierto es que todavía lo estoy leyendo, de hecho aun no he pasado de la mitad, pero sólo con esto, está superando mis expectativas. No sólo me está aportando muchas ideas y confirmando otras que ya me rondaban en la mente sobre el tema en cuestión. Sobre todo lo está haciendo porque los temas que trata y la aplicación de la ideas que plantea sobrepasan el estricto ámbito de las presentaciones e incluso del diseño, para entrar de lleno en la gestión personal y de las organizaciones. Durante partes de la lectura, me ha venido a la cabeza el design thinking.
Un ejemplo de ello es el capítulo relativo a la planificación de la presentación, que el autor denomina analógica porque recomienda hacerla fuera del ordenador, con lápiz, papel y pizarra. Se trata de establecer las ideas principales y auxiliares de la presentación. Entre los conceptos fundamentales que es necesario contemplar para llevar a cabo esta tarea se encuentra el de las restricciones: tiempo, presupuestos, condicionamientos del cliente, etc. Garr concibe la restricciones con un factor liberador que nos ayuda a algo fundamental: a simplificar la presentación para mantener en ella lo realmente fundamental y prescindir de lo accesorio. De hecho recomienda sumar restricciones propias a las impuestas. Porque lo realmente difícil no es decidir qué elementos mantenemos, sino cuales descartamos.
Éste es exactamente uno de los grandes retos en la formulación de una estrategia empresarial. Una estrategia se caracteriza mas por lo que falta en ella que por su contenido. Descartar representa la parte en teoría sencilla pero en la práctica dificilísima de la planificación estratégica.
Por eso cuando recientemente tuve noticia de que el libro Presentación Zen de Garr Reynolds había sido traducido al castellano, no dudé en encargarlo. Una corta disgresión: llama la atención la cantidad de menciones y referencias al Zen, así como ideas influidas por esta forma de pensamiento que se encuentran en la actual literatura sobre management y, particularmente, sobre productividad personal; lo atribuyo a los estragos del estrés en esta carrera loca por la competitividad, a la necesidad de tranquilidad y reposo como requerimiento imprescindible para la creatividad, la innovación y para, sencillamente, hacer bien las cosas.
Volviendo al tema del libro, lo cierto es que todavía lo estoy leyendo, de hecho aun no he pasado de la mitad, pero sólo con esto, está superando mis expectativas. No sólo me está aportando muchas ideas y confirmando otras que ya me rondaban en la mente sobre el tema en cuestión. Sobre todo lo está haciendo porque los temas que trata y la aplicación de la ideas que plantea sobrepasan el estricto ámbito de las presentaciones e incluso del diseño, para entrar de lleno en la gestión personal y de las organizaciones. Durante partes de la lectura, me ha venido a la cabeza el design thinking.
Un ejemplo de ello es el capítulo relativo a la planificación de la presentación, que el autor denomina analógica porque recomienda hacerla fuera del ordenador, con lápiz, papel y pizarra. Se trata de establecer las ideas principales y auxiliares de la presentación. Entre los conceptos fundamentales que es necesario contemplar para llevar a cabo esta tarea se encuentra el de las restricciones: tiempo, presupuestos, condicionamientos del cliente, etc. Garr concibe la restricciones con un factor liberador que nos ayuda a algo fundamental: a simplificar la presentación para mantener en ella lo realmente fundamental y prescindir de lo accesorio. De hecho recomienda sumar restricciones propias a las impuestas. Porque lo realmente difícil no es decidir qué elementos mantenemos, sino cuales descartamos.
Éste es exactamente uno de los grandes retos en la formulación de una estrategia empresarial. Una estrategia se caracteriza mas por lo que falta en ella que por su contenido. Descartar representa la parte en teoría sencilla pero en la práctica dificilísima de la planificación estratégica.
sábado 5 de diciembre de 2009
Duerme, duerme, por fin tranquilo, Victor
Duerme duerme negrito
que tu mama esta en el campo
negrito.
Duerme duerme negrito
que tu mama esta en el campo
negrito.
Te va a traer codornices para ti
te va a traer mucha cosa para ti
te va a traer carne de cerdo para ti
te va a traer mucha cosa para ti.
Y si negro no se duerme
viene diablo blanco
y za’ le come la patita.
Duerme duerme negrito
que tu mama esta en el campo
negrito.
Duerme duerme negrito
que tu mama esta en el campo
negrito.
Trabajando, trabajando duramente
trabajando si,
trabajando y no le pagan
trabajando si,
trabajando y va tosiendo
trabajando si
trabajando y va de luto
trabajando si
pal negrito chiquitito
trabajando si
no le pagan si
duramente si
va tosiendo si
va de luto si.
Duerme duerme negrito
que tu mama esta en el campo
negrito.
Duerme duerme negrito que tu mama esta en el campo
negrito.
Hoy también te recordamos Victor.
que tu mama esta en el campo
negrito.
Duerme duerme negrito
que tu mama esta en el campo
negrito.
Te va a traer codornices para ti
te va a traer mucha cosa para ti
te va a traer carne de cerdo para ti
te va a traer mucha cosa para ti.
Y si negro no se duerme
viene diablo blanco
y za’ le come la patita.
Duerme duerme negrito
que tu mama esta en el campo
negrito.
Duerme duerme negrito
que tu mama esta en el campo
negrito.
Trabajando, trabajando duramente
trabajando si,
trabajando y no le pagan
trabajando si,
trabajando y va tosiendo
trabajando si
trabajando y va de luto
trabajando si
pal negrito chiquitito
trabajando si
no le pagan si
duramente si
va tosiendo si
va de luto si.
Duerme duerme negrito
que tu mama esta en el campo
negrito.
Duerme duerme negrito que tu mama esta en el campo
negrito.
Hoy también te recordamos Victor.
viernes 4 de diciembre de 2009
Declaración Ministerial de Malmö: la o (open) al servicio de la e (electronic)
Haciendo gala de afinidad con el Movimiento Slow, me he tomado un par de semanas para volver a leer la Declaración Ministerial sobre eGobierno que aprobaron los ministros competentes de los países de la Unión Europea y de otros países vecinos en la Conferencia Ministerial sobre eGobierno que tuvo lugar recientemente en Malmö. En este tiempo también he leído algunas opiniones sobre la Declaración, unas más positivas, como la de Andrés Nin y otras no tanto como la de Andrea Di Maio.Mi primera percepción sobre la Declaración es una obviedad, y es que trata fundamentalmente sobre eGovernment. El eGovernment o Administración Electrónica es una materia plenamente actual en cuanto a aplicación pero no tanto en cuanto a concepto. El hecho de que casi en 2010 necesitemos una declaración sobre eGovernment sugiere que en el conjunto de la Unión y vecinos no vamos tan adelantados como creíamos. No obstante, desde el punto de vista del eGovernment, la declaración es impecable. No deja pasar ninguno de los temas y recomendaciones clave: colaboración interadministrativa, especificaciones abiertas, software libre, multicanal, inclusiva, desarrollada a partir de las necesidades de los ciudadanos, etc. Y también verde. Como ya señalaba en un post anterior, la sostenibilidad ha tenido un lugar destacado en documentos y debates de la Conferencia.
No obstante, la declaración también incluye menciones explícitas a conceptos propios del OpenGovernment, materia ésta que hoy en día ocupa el centro del debate entre las vanguardias de la cosa pública. El tema lo puso en la agenda de la Conferencia la Declaración Abierta para los Servicios Públicos Europeos (en otro post anterior puedes leerla en castellano) que un grupo abierto de ciudadanos elaboró de manera participativa y que David Osimo presentó en la propia Conferencia. Ésta es la parte más innovadora de la Declaración Ministerial y queda concretada en el primero de los grandes objetivos que plantea, el relativo a la potenciación de los ciudadanos a través de, entre otros factores, la colaboración de la Administración con empresas, ciudadanos individuales y sociedad civil en general para desarrollar los servicios públicos, la reutilización de datos públicos, así como la transparencia en la elaboración de políticas públicas y la participación en ésta de interesados.
Asimismo, la Declaración también incide en la necesidad de fomentar la innovación y la capacitación de los empleados públicos como vía para incrementar la eficacia y eficiencia de los servicios, así como recomienda a la comisión Europea continuar alentando el intercambio de experiencias entre éstos, las empresas y los ciudadanos.
Incluso en materia de OpenGovernment, como Declaración de intenciones, no está nada mal, no cabe la menor duda. No obstante, yo tengo una objeción. Sólo una, pero importante a mi modo de ver. Me sorprende que se considera la reutilización de datos, la transparencia, la colaboración con terceros y la participación de éstos, en una palabra, la apertura, básicamente como un factor para incrementar la eficacia, la eficiencia y el valor proporcionado a ciudadanos y empresas en la prestación de los servicios públicos. Que no está mal. Pero no menciona para nada la necesidad de mejorar la calidad de nuestras democracias y el derecho de los ciudadanos a tener una mayor presencia en la acción pública, tanta como permitan las nuevas herramientas tecnológicas. A mi modo de ver sobra utilitarismo en la argumentación y falta atención a derechos y principios. Un botón de muestra: en la declaración no aparecen ni una sola vez las palabras democracia y derechos.
Claro, es sólo una declaración sobre eGovernment, sobre servicios digitales. Y el OpenGovernment es mucho más que ésto. Esperemos que los países de la Unión Europea y la propia Comisión Europea, lo tengan en cuenta en adelante.
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jueves 3 de diciembre de 2009
El jodido mundo en cambio y los derechos de todos
Fue duro cuando el ultramarino del barrio de mis padres cerró por la competencia del híper que habían abierto pocos años antes. El dueño bramaba contra los que habían dado el permiso para abrir el híper, pero los vecinos del barrio lo tuvieron claro al optar por donde hacer la compra. Igualmente fue dura la situación de los trabajadores del Astillero Euskalduna en los tiempos de la reconversión de los 80. Recuerdo las batallas campales en el puente de Deusto. El problema es que los barcos que hacían ya no se vendían. También a mi padre le llegó la ola de esa época cuando la empresa en la que trabajaba quebró y se quedó en paro con tres hijos a su cargo. Ahora mismo está pasando esto con mucha otra gente. Es jodido cuando te pilla una crisis, una situación nueva que desmorona la fuente de tus ingresos, aquello de lo que vives tú y tu familia.
Por eso, lo siento de verdad por algunos de los que se manifestaban el lunes contra la "piratería". Porque entre ellos hay gente que me cae muy bien. Y se les ha acabado el negocio. Aquello por lo que habían luchado duramente y que hasta hace poco les garantizaba una vida digna. Y era justo que la tuvieran. Pero igual que al tendero y a los trabajadores de los 80, les ha pillado la ola irresistible de un mundo en movimiento. Les entiendo pero no puedo compartir sus propuestas. No pueden mantenerse en un negocio que ha quedado obsoleto a costa de limitar mis derechos como ciudadano o hacerme pagar un canon injusto cada vez que compro un CD virgen.
Y como los trabajadores en paro, tendrán que moverse para con su talento y experiencia buscar una manera diferente de ganarse la vida. Mejor que ellos y los dueños de la industria para la que trabajan sean conscientes de ello y empiecen a pensar como rentabilizar lo suyo. Yo les voy a dar una idea gratis: que cobren por descargar su música. Pero para que yo la compre, mejor que tenga calidad CD y no MP3. Y sobre todo, que me repercutan, por lo menos, todo lo que se ahorran en fabricación y distribución. Porque me he llegado a encontrar CDs que valían menos que descargarlos en iTunes.
Como otras veces, no me hace falta estar de acuerdo en todos sus términos para adherirme a una causa, si en lo fundamental me parece justa. Por eso, aunque dejé de leer a Enrique Dans por su sectarismo y malas maneras al defender esta causa, aquí va el famoso manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Por eso, lo siento de verdad por algunos de los que se manifestaban el lunes contra la "piratería". Porque entre ellos hay gente que me cae muy bien. Y se les ha acabado el negocio. Aquello por lo que habían luchado duramente y que hasta hace poco les garantizaba una vida digna. Y era justo que la tuvieran. Pero igual que al tendero y a los trabajadores de los 80, les ha pillado la ola irresistible de un mundo en movimiento. Les entiendo pero no puedo compartir sus propuestas. No pueden mantenerse en un negocio que ha quedado obsoleto a costa de limitar mis derechos como ciudadano o hacerme pagar un canon injusto cada vez que compro un CD virgen.
Y como los trabajadores en paro, tendrán que moverse para con su talento y experiencia buscar una manera diferente de ganarse la vida. Mejor que ellos y los dueños de la industria para la que trabajan sean conscientes de ello y empiecen a pensar como rentabilizar lo suyo. Yo les voy a dar una idea gratis: que cobren por descargar su música. Pero para que yo la compre, mejor que tenga calidad CD y no MP3. Y sobre todo, que me repercutan, por lo menos, todo lo que se ahorran en fabricación y distribución. Porque me he llegado a encontrar CDs que valían menos que descargarlos en iTunes.
Como otras veces, no me hace falta estar de acuerdo en todos sus términos para adherirme a una causa, si en lo fundamental me parece justa. Por eso, aunque dejé de leer a Enrique Dans por su sectarismo y malas maneras al defender esta causa, aquí va el famoso manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
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