La semana pasada se constituyó la sociedad Metaposta. Metaposta es un servicio de buzón seguro a través del cual cualquier entidad nos puede hacer llegar documentación variada como facturas, notificaciones administrativas, comunicaciones bancarias y todo aquello que hoy en día un ciudadano recibe en su buzón y archiva puntualmente en una carpeta. No es una metáfora, esa es exactamente la naturaleza del servicio: Metaposta a lo que sustituye es a la carpeta(s) o archivador(es) que todos tenemos en algún sitio de nuestra casa donde guardamos las escrituras o el contrato de alquiler de la vivienda, las declaraciones de renta de los últimos años, contratos y facturas varias (agua, luz, gas, telecomunicaciones, seguros, servicios bancarios, etc), informes médicos, etc.
Hay opiniones poco optimistas sobre el futuro éxito de una iniciativa así. Ayer mismo pude leer algún tuit crítico. Un apreciado amigo y compañero en mil batallas, tampoco lo ve claro. Según él no tiene sentido ofrecer hoy en día espacio en disco: lo hace cualquiera y a precio prácticamente cero. Lo cierto es que apunta a una de las características fundamentales de la internet actual: la comoditización de servicios. Entrar en esta batalla no tiene sentido.
Pero a mi modo de ver se equivoca: Metaposta no vende espacio en disco, vende confianza. Obviamente también comodidad y operatividad, pero su atributo diferencial es la confianza. Vende la confianza de que nadie pueda acceder a nuestra documentación más importante salvo nosotros o las personas que nosotros autoricemos, que no vamos a perder esta documentación por un accidente, que no va a cerrar un día cualquiera y adiós a nuestros documentos, que a cualquier efecto legal y judicial la documentación es válida y está perfectamente custodiada. Este último punto es importante, estamos hablando de seguridad no sólo en términos tecnológicos sino, y sobre todo, jurídicos.
En este sentido Metaposta apunta a una de las principales necesidades que existe en la Sociedad de la Información: la de fiabilizar las transacciones y contenidos electrónicos de manera que tengan las mismas garantías que sus equivalentes físicos. Éste es un mercado incipiente que tendrá un importantísimo desarrollo a los largo de los próximos años. Servicios como la generación y custodia de pruebas electrónicas. Ya existen empresas que se ofrecen como una tercera parte de confianza y neutral que da fe de las transacciones telemáticas y el contenido de las mismas, guardando pruebas con valor probatorio para hipotéticos procesos judiciales.
Sin embargo Metaposta tendrá que tomar más pronto que tarde una decisión crítica que determinará si en el futuro será simplemente un jugador más en el crecientemente competitivo mercado de la confianza o aspira a constituirse en el líder del mismo durante muchos años.
Metaposta es una "caja segura" que puede servir como back office para múltiples y aun inimaginables servicios, diferentes soluciones sectoriales. Metaposta aportará a todos estos servicios el plus de seguridad técnica y jurídica que requieren. Y la decisión a tomar es si Metaposta va a intentar desplegar ella misma estos servicios en una fórmula de comercialización cerrada o si, por el contrario, aspira a constituirse en una plataforma abierta sobre la que cualquiera pueda construir servicios que requieran ese plus de confianza.
Es decir, a convertirse en el Google, eBay o Amazon de la confianza. Porque las empresas que triunfan en la internet actual no se limitan a ofrecer servicios. Muchas de ellas directamente no lo hacen. Han comprendido que ellas por sí mismas no van a ser capaces de imaginar y construir los servicios que pueden triunfar en el futuro, que la "muchedumbre" lo va a hacer siempre mejor. Lo que hacen es ofrecer plataformas abiertas sobre las cuales cualquiera puede construir esos servicios. Y en ello fundamentan su modelo se negocio.
Esta es la decisión que debe tomar Metaposta: plataforma o servicios.
martes 1 de junio de 2010
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Creo que Metaposta puede funcionar durante el periodo de transición del papel a lo digital.
ResponderSuprimirMe explico. Desde mi punto de vista, Metaposta reproduce el mundo del papel en el digital. Y guarda los papeles en formato electrónico.
Mi banco me envía los extractos y las facturas en formato pdf, pero no las guardo. Cuando quiero consultar mis datos bancarios acudo a mi telebanca. Y no necesito los documentos pdf, salvo cuando los tengo que imprimir, por ejemplo, para justificar que tengo asegurado el coche. Pero la necesidad deriva únicamente del retraso tecnológico de quien me exige presentar el papel. Es una práctica a extinguir.
¿Para qué quiero guardar la factura de la luz o del teléfono si puedo consultarla cuando quiera en la web de la empresa suministradora?
Otro día hablamos de la completitud de los documentos electrónicos, un concepto que aprendí de Julián Inza.
Pero, en fin, mientras nos vamos adaptando al mundo digital puede haber un periodo transitorio en el que Metaposta tenga sentido.
¡Ojalá sea así!
Hola Iñaki! Yo creo que tenemos que diferenciar unos documentos de otros. Legalmente no tiene el mismo valor un resguardo de movimientos que una factura o un contrato. Estos últimos debo conservarlos porque en un momento dado puedo necesitar presentarlos ante una autoridad judicial o tributaria. Hoy es en un PDF y mañana será en un XML firmado, pero debo conservarlos en lugar seguro. Y ahí está Metaposta.
ResponderSuprimirYo me vuelco loco cada vez que me llega una factura electrónica porque cada remitente tiene una web con su estructura y forma de navegación específica. Por no hablar de diferentes usuarios y contraseñas. Porque como en cada sitio la exigencia al establecer usuario y contraseña es diferente, no puedo poner las mismas en todos. Lo que quiero es tener todas mis facturas en un mismo sitio. Además, no tengo porqué poner mis "gallinas en casa del zorro", me da más confianza tenerlas en un sitio donde soy yo el que las controla. Y todo eso me lo da Metaposta.
Yo le veo mucho sentido a Metaposta. Pero también visualizo un futuro donde el mercado de la confianza se va a parecer al bancario: cada cual abrirá la cuenta donde le inspire mayor confianza o le ofrezcan mejores condiciones. Veo diferentes Metapostas compitiendo y las entidades remitentes preguntándonos a donde nos tienen que enviar las facturas al igual que nos preguntan en qué banco domiciliar los pagos. Y cada remitente trabajará con una determinada Metaposta que será la que envíe al resto de Metapostas los documentos correspondientes a los clientes que tengan suscrito el servicio en éstas.
Nuestra Metaposta ya ha tomado ventaja al salir antes. Pero creo que desde el minuto -1, es decir, desde ahora, tiene que pensar en cual va a ser su propuesta de valor en ese entorno futuro de competencia y tomar cuanto antes la decisión que planteo en el post.
Fami, me parece brillante el análisis que haces. Me encanta la idea de identificar la confianza como servicio de Metaposta. Y creo, como tú, que sólo tendrá éxito si se abre y se convierte en el eBay de la confianza.
ResponderSuprimirHola Alberto! Me alegro de que te guste. Entre otras cosas, porque me hace sentir que no voy muy desencaminado en el análisis.
ResponderSuprimirHola: Como siempre llego tarde :-) Creo que el éxito de metaposta dependerá del e-comercio y la e-administración y de que las relaciones entre personas que suponen el derecho notarial, registral y civil se desarrollen en entornos digitales.
ResponderSuprimirDe todos modos, algunas veces al presentar nuevos productos hace falta ver el catálogo de desarrollos reales que se les ha dado ya o que alguien piensa que se les puede dar porque al ser un entorno, el digital en el que tan pronto pasamos del .pdf como pasamos a vender que el documento ya no es necesario y que el dato y sus relaciones semántcas son lo único que operará en el mundo quizás estemos mandado mensajes que al menos cerca de mí no se comprenden :-)
Hola Idoia! Encantado de verte por aquí.
ResponderSuprimirMás allá del formato que utilicemos, siempre habrá necesidad de utilizar documentos para transmitir información o plasmar acuerdos. Y en determinados casos serán informaciones y acuerdos sensibles que requieren un tratamiento especial.