Es común que personajes del ámbito del deporte rentabilicen su experiencia en materia de liderazgo y gestión de grupos ofreciendo formación y asesoramiento a directivos. Recordamos a Jorge Valdano y su empresa Make a team.
El argentino Marcelo Bielsa, actual seleccionador de Chile, no es un personaje cualquiera. También ofrece charlas a directivos. Aquí van algunas perlas que extraigo de la columna Bielsa contra España del escritor chileno Arturo Fontaine en El País:
"Me doy cuenta de que no necesito saber tanto"; "los instintivos son tan efectivos como los perseverantes"; "no solo hay que hacer lo que conviene, sino también lo que da tranquilidad"; "lo más común es que suceda lo que nos merecemos"; "si no disfrutamos el recorrido, la llegada no produce placer"; "si no quisiera a mis jugadores, sería imposible ganar"; "siempre se debe saber qué es lo que no se sabe"; "el líder busca ser interpretado más que obedecido"; "el buen trabajo es lo que despierta la adhesión".
Pero al final agrega "todo se acaba ante el fracaso". No en vano, Bielsa se define como un coleccionista de fracasos. Aunque no le importa mucho:
Pero el éxito y la felicidad no funcionan como sinónimos. Soy un especialista en fracasos y sé perfectamente que las adhesiones se pierden cuando se acaba el éxito. Hay gente exitosa que no es feliz, y gente feliz que no necesita del éxito. El éxito es una excepción y no un continuo.
La indiferencia ante el éxito y el fatalismo de Bielsa, me traen a la memoria el poema de otro argentino genial, Jorge Luis Borges:
Supiste que vencer o ser vencido
son caras de un Azar indiferente,
que no hay otra virtud que ser valiente
y que el mármol, al fin, será el olvido.
viernes 25 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada